Querido S.:
sábado, 8 de marzo de 2008
PublicidaZ. Razones para no votar a ZP
martes, 19 de febrero de 2008
A quién votar.
Ante las próximas elecciones y tras una campaña electoral muy típicamente española (es decir, casi ninguna propuesta interesante) nos toca la parte para ejercer la responsabilidad democrática que cada ciudadano tiene periódicamente.
Es entonces cuando nos preguntamos a quién votar. En un país anglosajón, pongamos Inglaterra, los ciudadanos se hacen esta pregunta seriamente, evalúan qué candidato es el más idóneo para la actual situación del país y votan en consecuencia. No es que no tengan ideología, sino que tienen una mentalidad práctica; el mejor ejemplo es que, justo después de la Segunda Guerra Mundial, el Premier Churchill, el héroe que sostuvo a Inglaterra, se presentó a las elecciones y las perdió; el pueblo inglés no consideró necesario un guerrero, en tiempos de paz necesitaba un gestor, Atlee.
Por ello te propongo evaluar a los dos candidatos con posibilidades reales de ser el futuro inquilino del Palacio de La Moncloa (dejo a tu elección qué es un “voto útil”). Primero una calificación de 0 a 10 y, segundo, una justificación de esa nota.
ZAPATERO
Economía: 4. No lo ha hecho del todo mal pero, principalmente, porque no ha hecho nada. Sin reformas estructurales necesarias para aumentar la competitividad de la economía española, darle la vuelta a la balanza exterior… en un periodo de bonanza. Ahora que llegan mal dadas (es un dato objetivo) no nos ofrece ningún estímulo. Hay que reconocer que Solbes ha sido uno de los ministros más decentes, pero creo que ha sido demasiado “tragaderas”…
Política social: 3-6. La intención de Z era buena, de ahí el 6, ya que nadie puede negar que es necesaria la igualdad entre mujeres y hombres, facilitar la conciliación de las vidas laborales y familiares, el reconocimiento de los derechos de los homosexuales… pero lo ha utilizado como arma arrojadiza contra la oposición y ha legislado de manera irreal (el mayor ejemplo es la Ley de Paridad), de ahí el 3. Sobre el ministro Caldera mejor no hablar.
Política interior: 1. La negociación con ETA es quizá el mayor fracaso de toda la legislatura, sobretodo por tres razones: en ningún momento intentó que el PP le apoyase, se apoyó en partidos nada confiables (ERC nunca es un buen y estable aliado) y, sobretodo, pervirtió el Pacto Antiterrorista que él mismo propuso y firmó. Con los terroristas sólo hay una cosa negociable: cuándo, cómo y dónde se van a rendir. Rubalcaba por lo visto ha sido un “dique de contención” a las intenciones de Z de negociar…
Política exterior: 0 (y porque no hay notas negativas). El segundo mayo fracaso de Z. “Volvemos al corazón de Europa”… creo que la foto habla por sí misma.

Aplicó su buenismo a la política exterior y se ha ido acercando peligrosamente a países y gente como Fidel (dictador), Hugo Chávez (proyecto de), Morales (indigenismo populista), Ahmadinneyad (genocida en intenciones), Marruecos (que sigue presionando sobre Ceuta y Melilla)… “A mi el vino que me gusta es el de Burdeos” Moratinos (ministro de Exteriores ¿español?)
Educación y Kultura: 2. Caos en la Biblioteca Nacional, el Informe Pisa nos deja en bragas (culpa de TODOS los gobiernos democráticos), se puede pasar con 4 suspensos, falta disciplina, capacidad de sacrificio, esfuerzo… con los “titiriteros” no voy a perder el tiempo. Ni me acuerdo de cómo se llama la Ministra. ¿Ley de Memoria Histórica?
Reformas estatutarias: 0-10. Es imposible que algo se haga tan mal para los ciudadanos de a pie y tan bien para sólo para los políticos. Un 0 para todos los políticos (todos) y para los ciudadanos que no quieren abrir los ojos. Pero esa misma “caja de Pandora” me descubrió que aún merece la pena luchar por este país, no todo está perdido: Ciutadans y sus 90.000 votos en las elecciones autonómicas catalanas.
Medioambiente: 0. Empezando porque soy bastante escéptico con el tan manido cambio climático… sólo la intención de desmantelar las centrales nucleares ya me obliga a preguntarle de dónde sacará este país la energía. Tanta preocupación por el medioambiente y, sin consultar, desmonta el trasvase del Ebro sin pensar en otras soluciones. ¿Hay ministro/a de medioambiente?
Vivienda: 1. Sólo un dato: la Comunidad de Madrid ha construido más VPO y derivadas que el Estado en 4 años. No comments. Trujillo y sus Kelly Finder son de traca.
Justicia: 2. La Justicia en este país es de traca: los Albertos, los jueces guiados por el gobierno, peleas por el control de los órganos de gobierno, el ministro que se gasta una fortuna en remodelar un piso oficial… hay que reconocerle algo a Bermejo, ha sido el único ministro de justicia capaz de poner de acuerdo a todos sus “subordinados”, pero todos en contra suya.
Inmigración: 2. ¿Otra regularización? ¿Descontrol en las fronteras? ¿No presionar a los países de origen? No, gracias.
RAJOY (cómo lo haría)
Economía: 7. Objetivamente es el punto fuerte del candidato popular. Muy buen equipo (heredado casi íntegramente de Rato). Pizarro ha demostrado ser muy buen administrador, cómo sería de Ministro es una incógnita.
Política social: 3. No es el punto fuerte del PP. Puede hacer cosas interesantes si no deja que la Iglesia le marque la agenda, l que sería el mayor reto de un Mariano presidente. ¿¿¿Gallardón en este Ministerio??? Curioso y nada descartable.
Política interior: 8. Lo perfecto, recuperar a Jaime Mayor Oreja e intentar de verdad conseguir el apoyo de la Oposición o, para ser exactos, del PSOE. La derrota de ETA objetivo y una auténtica “represión” de los delitos.
Política exterior: 4. Buena sintonía con Merkel y Sarkozy, posibilidad de que en Inglaterra ganen las elecciones el año que viene los conservadores (Cameron), en Italia las encuestas apuntan otra vez a Berlusconi. Pintaría muy bien, quizá demasiado?
Educación: 3-7. Quitar las competencias las CCAA sería la mejor solución. No creo que se atreva.
Reformas estatutarias: 0-10. Valor para acabar con el “coño de la Bernarda” en el que se ha convertido.
Medioambiente: 5. Dos preguntas: ¿Se atrevería a restablecer el Trasvase del Ebro, con la auténtica vertebración del eje mediterráneo Barcelona–Valencia–Murcia? Y ¿sería capaz de establecer una verdadera política energética? Me parece muy muy curiosa la propuesta de plantar 500 millones de árboles (un nuevo “New Deal” norteamericano, pero a la española).
Vivienda: -. Puede que, si la crisis arrastra consigo la industria inmobiliaria, no tenga nada que hacer. De verdad funcionaría la propuesta de liberalizar el suelo? La idea no es mala.
Justicia: 4. Si es capaz de hacer de ella algo respetable para mí sería casi un milagro.
Inmigración: 8. Sin complejos, la inmigración es necesaria pero, ¿porqué no establecer una serie de medidas que los países más avanzados de Europa llevan años aplicando? Me ha gustado el valor que le ha echado.
El principal handicap que se encontraría Mariano Rajoy sería la colocación de dos pesos muy pesados de su partido de no muy buen recuerdo para la sociedad: Zaplana y Acebes (¿quizá Exteriores y Administración Pública?)
Resultado: voto a Rajoy porque me parece más consciente de qué es gobernar.
miércoles, 30 de enero de 2008
Il miglior fabbro
Lamentaba hace poco Félix de Azúa en su blog, a propósito de la muerte del gran escritor francés Julien Gracq (te recomiendo Leyendo, escribiendo, una magnífica colección de anotaciones sobre los clásicos del XIX galo: Balzac, Chateaubriand, Hugo, Flaubert, Proust…) la extinción de la literatura como fenómeno socialmente relevante y, además, el cese del señorío de la poesía como listón por el que se mide el valor de la obra literaria. En otras palabras, la literatura será rara y minoritaria, casi un vicio secreto deleite de unos cuantos frikis. Algo así como el rol o la droga. Pero, ¿cuándo no ha sido así?
Si hay actualmente un novelista que rebosa de contenido la palabra “literatura”, que derrocha lirismo en sus textos y que merece, por tanto, la denominación de miglior fabbro (mejor artesano) que Dante aplicó al trovador Arnaut Daniel, ése es el portugués António Lobo Antunes. Recién terminada Manual de inquisidores, después de otras tres novelas y listo para empezar su última obra publicada, Ayer no te vi en Babilonia, creo que Lobo Antunes es el mejor escritor vivo. Utiliza abundantemente recursos de la poesía y, en mi opinión, su manejo del ritmo es propio de los grandes. Cada capítulo o fragmento es un poema en prosa que podría ser leído independientemente del resto. Hay sin embargo una fuerte relación entre las partes y el todo que confiere una gran unidad a la obra.
Manual de inquisidores comienza en una quinta. En la mayoría de obras de Lobo Antunes que he leído aparece una quinta, ya sea en Portugal o en Angola, antigua colonia portuguesa. El hijo del patrón, Joao, juega y observa la actividad de los animales y la vegetación de la finca. Un día sorprende a su padre, por entonces aún ministro de Salazar, montando en el establo a la hija del guardés. El padre apenas se inmuta y dice: “Hago todo lo que ellas quieren pero nunca me quito el sombrero para que se sepa quién es el patrón.” A partir de ahí, la historia se desarrolla en círculos concéntricos abarcando a los que de alguna manera han tenido relación con la quinta: la esposa de Joao y su familia, uno de cuyos miembros provoca la ruina de Joao y la pérdida de la propiedad familiar; la criada de la familia, que se ocupó de la completa administración de la finca y ahora languidece en un asilo con el recuerdo de aquellos tiempos; la hija bastarda del patrón y la cocinera, alejada de la finca recién nacida y que es visitada y colmada de favores por el ministro. Cuando cae la dictadura de Salazar, todo el barrio se venga de ella por los privilegios que hubieron de tributarle; además es acosada por un chico retrasado. Creo que uno de los puntos neurálgicos de la obra es la infidelidad y el abandono del patrón por parte de su mujer. A partir de ahí, se transforma de ministro salazarista en un terrateniente indiferente y progresivamente loco, propiciando la decadencia de la quinta y de los que han vivido en ella.
La obra está construída a base de monólogos, como es habitual en las obras de Lobo Antunes, pero son monólogos que en algunos momentos hacen referencia a un interlocutor, como si los personajes fuesen entrevistados o interrogados. Sin embargo, en otras novelas se vale del monólogo interior para registrar todo lo que piensan los personajes. Así, en La muerte de Carlos Gardel podemos observar los pensamientos de un personaje incluso después de muerto. Cada voz tiene su ritmo propio, sus temas y obsesiones, pero es común a todos ellos una profunda infelicidad, la violencia y el despotismo en las relaciones entre los personajes y la progresiva degeneración mental que les corroe, lindando con la subnormalidad o la locura. Muchas veces de lo grotesco de las situaciones surge la comicidad y el humor. Tal vez el antiguo oficio del autor como psiquiatra tenga algo que ver.
El resultado es una serie de novelas extraordinarias que expresan intensamente sentimientos como el amor, los celos, la intolerancia. Lectores y críticos han formulado a menudo su frustración por el barroquismo de estas novelas. Sin embargo, yo creo que pocas obras hay tan claras, rotundas y originales. Forma y contenido constituyen un todo perfectamente unido, cumpliendo otro de los objetivos de un poema: expresar algo de la única manera en que puede decirse. Adentrarse en estas novelas requiere paciencia y atención, pero pronto el ritmo del texto nos lleva como de la mano hasta el final. Los que se quejan de su complicación sólo demuestran su ignorancia o su pereza como lectores.
Para empezar con la obra de este autor, yo te recomendaría La muerte de Carlos Gardel, la historia de un heroinómano ingresado con sobredosis en el hospital. Lobo Antunes despliega de nuevo su historia en círculos que abarcan la familia del chico. Su padre es un enajenado que en un viejo y ridículo cantante de fados cree encontrar la reencarnación de Carlos Gardel.
Así pues, disfruta de ello cuando tengas tiempo.
Y sigue con salud.
Á.
domingo, 13 de enero de 2008
¡Que cunda el pánico!
La sociedad europea goza sin remordimiento de los placeres seculares y el Papa declara ominosamente que nuestra civilización está en crisis. Un partido dispone algo contrario a lo que el partido opositor incluye en su programa y al punto el portavoz de turno clama al cielo por el hundimiento de nuestras libertades, la crisis de la democracia etc. Por supuesto, no hay crisis tal, sólo miedo al avance de las libertades individuales con la consiguiente liberación de las conciencias, en el primer caso, y la escenificación de la santa ira por los atropellos a la sociedad, la patria y
Pero la voz de los predicadores no debe distraernos de la existencia efectiva de problemas. Los nacionalismos hacen surgir las emociones más viscerales de los ciudadanos (otro posible tema: pros y contras del brumoso concepto “nación”) hasta el punto de desmembrar estados o proporcionar coartadas a grupos terroristas. La religión, quién lo diría, hace lo propio borrando la linde entre creencias privadas y obligaciones públicas. Y nuestro democráticamente electo gobierno se esfuerza día a día por superar el sectarismo y las borregadas de sus precedentes: negociación y donación de credibilidad a ETA, paternalismo abusivo del estado en la conducción o el tabaquismo (que el gobierno considera a los ciudadanos no competentes para tomar decisiones concernientes a su propia salud se evidenció bochornosamente en el caso De Juana Chaos), desprecio hacia los gobernantes democráticos de distinta ideología y relación con déspotas populistas de la propia (¿tenemos, así pues, un gobernante con un ideario parecido al de Chávez, Morales o, san Cucufato nos guarde, Castro?) etc.
Si recién comenzado el siglo XXI se confunden los idearios clásicos de la derecha (proteccionismo, clasismo, autoritarismo) y la izquierda (derechos universales, igualitarismo, soberanía individual), se debe en mi opinión al benéfico efecto que la convivencia democrática ha ejercido en ambas. La derecha ha cogido un buen surtido de ideas de la venerable tradición liberal que la han deslastrado de buena parte de su carga clerical y autoritaria. La izquierda, por su parte, arrastra consigo toda la jerga y esquemas de pensamiento marxistas, esquemas que, al enfrentarse a la realidad del gobierno diario, se han demostrado definitivamente obsoletas (me refiero a la izquierda de los países democráticos, dejo piadosamente de lado el llamado socialismo real). Para renovarse han necesitado, pues, recoger ideas que tradicionalmente se atribuían a la derecha. Tanto unos como otros se han adaptado, estratégicamente o a la fuerza, a lo que la sociedad, es decir, el votante pensaba.
Por ello, querido S., siento llevarte la contraria pero no creo que haya una crisis de valores, tal como dices. Al menos, en lo concerniente a los partidos políticos. Otra cosa son los ciudadanos de a pié, empeñados en enseñarles a sus hijos sus creencias (¡yo educo a mis hijos como me da la gana!) pero no en inculcarles los principios que hacen que todos podamos vivir juntos sin sacarnos las tripas. ¡Eso es adoctrinamiento por parte del estado, por dios! Con lo cual, un padre adepto a
Pero esto lo dejamos para otra ocasión. Espero tu siguiente entrada.
Salud.
Á.
lunes, 3 de diciembre de 2007
¿Crisis?¿Qué crisis?
Precisamente ahora cuando la situación en la antigua Babilonia parece que mejora (lo ha reconocido hasta el New York Times, que es como si en España lo reconociese El País) nos ha plantado un reportaje en el cual los soldados americanos se dedican a disparar indiscriminadamente, son los culpables de todo lo que pasa y los insurgentes son los "buenos" (hacer estallar un camión en medio de un mercado es "insurgencia"...). A esto (antiamericanismo por sistema) le juntas la película de Brian de Palma, "Redacted", la actual campaña pro-iraní porque se supone que ha dejado de desarrollar armas nucleares, la fiebre por el "cambio climático" (qué buena la ironía)... y tienes los actuales "principios" de la Izquierda.
El gran problema, desde mi punto de vista, es la crisis de valores en la que está sumido Occidente en general y Europa en particular. En lo referente a España, o como coño se llame esto donde vivimos. ¿Crisis del socialismo? ¿Qué crisis? Siguiendo la línea del libro de Suso de Toro sobre nuestro presidente somos un referente en toda Europa (y ya no digamos en el mundo...) pese a llamarle "fracasada" a Angela Merkel (canciller alemana), que Sarkozy nos chulee (te dejo las azafatas en casa y me debes una) o que, pese a ser supuestamente de la misma línea ideológica, no haya habido una reunión con Gordon Brown... Y que nuestros "amigos" son Fidel (un dictador) y Hugo Chávez (un proyecto de); del amigo Ahmadinejad mejor ni hablamos.
Pd: ¿Huele a podrido en España? Arcadi hablando bien de las memorias de Federico Jiménez Losantos. Lo que ha conseguido los nacionalismos!!!
domingo, 2 de diciembre de 2007
Dr. Fleischman...
Haciendo un repaso por las series de mayor calidad hoy (y que suelen coincidir con las de mayor éxito, con notables excepciones, véase Los Serrano), hay dos recursos que los guionistas han aprovechado a conciencia: 1.) el protagonista borde y carismático, genio en su profesión, sarcástico, vividor y encima un jincador nato (House, Shark, Boston Legal); y 2.) el final inesperado, el giro sorprendente de la trama, el folletinesco descúbralo la próxima semana, motivos explotados hasta el ridículo en Perdidos.
Pero la brillantez actual del mundo de las series ofrece muchas más posibilidades: así, destacan por su calidad las producciones que ofrecen el retrato de una colectividad, ya sea la Roma pre-imperial (Roma) o un pueblecito minero sin leyes ni autoridad en el far-west (Deadwood). Un extraordinario precedente de este último tipo es Doctor en Alaska.
Un médico judío de Nueva York recién licenciado, Joel Fleischman, se ve obligado a permanecer cuatro años en un pueblo remoto de Alaska, Cicely, por una cláusula de la letra pequeña de su beca. Allí conoce a la estrambótica población local, una galería de personajes a cada cual más raro y entrañable:
Maurice Minnifield es el fundador del pueblo, un astronauta retirado que quiere construir una gran urbe en Alaska. Toda ciudad ha de tener un buen médico y Maurice no duda en traerse uno desde Nueva York, instalándolo en lo que llama "la Costa Azul de Alaska".
Maggy O'Connell, interpretada por la guapísima Janine Turner (esos labios son un pecado), es la piloto del pueblo y la temperamental casera de Joel.
También encontramos a Chris retransmitiendo desde la radio del pueblo; a Holling y Shelly, él con 63 años y ella con 19, él alcalde de Cicely y propietario de la cafetería del pueblo y ella traída por Maurice después de ser elegida Miss Paso del Noroeste; el indio Ed, fascinado por las películas y la música que llegan poco a poco a Cicely; Marilyn, la secretaria de Joel que no habla nunca...
Todos estos personajes desfilan en cada capítulo mostrando la tranquila vida del pueblo, pendiente como una sola persona de lo que ocurre: las bodas, las peleas conyugales, la llegada del turismo, las fiestas e incluso un homenaje a Twin Peaks, la serie que se emitía por entonces. Todo ello servido gracias a unos diálogos extraordinarios y un sentido del humor tan surrealista como los habitantes del pueblo.
Gracias a vagos.es (una maravilla de la que hablaré otro día) ya voy por la tercera temporada y progresando adecuadamente. Una delicia de serie que no conviene perderse. Ya sabes, ponte a bajarla pero a rajatabla (que diría Cándida).
Saludos.
Á.
domingo, 25 de noviembre de 2007
Acuse de recibo
Estimado S.:
me alegra que te hayas decidido a desempolvar el hoy un poco vetusto ejercicio de la correspondencia. Hacerlo además en un sitio "público" (qué frase) obliga a superar las deleitosas charlas de café, en las que se puede soltar toda clase de barbaridades y las palabras se las lleva el viento, para entrar en un terreno un poco más exigente en el que se debe hacer un esfuerzo superior en la tarea del pensamiento: reflexionar más los argumentos, rumiar interminablemente las cuestiones y, last but not least, trabajar tenazmente el lenguaje hasta dar con la forma adecuada de transcribir los razonamientos.
Dejo para la siguiente entrada la proposición de un tema sobre el que reflexionar (o espero recoger el que dejes tú), aunque tengo uno en mente que ya te he comentado en otras ocasiones: la crisis de la izquierda europea, que un propagandista de la prensa socialdemócrata (que diría Arcadi) denuncia como un mito hoy en El País.
Salud, y hasta la próxima.
Á.
Inicio
Por ser esta mi primera carta te explico...
Dada nuestra actual situación geográfica y la imposibilidad de mantener una conversación como las que solíamos mantener en el Peccatta junto a un café te propongo este blog. Cada uno escribirá sus entradas en respuesta a otra entrada del otro, o como inicio, sin ninguna restricción de tema (aunque no creo que hablemos de fútbol). Es por ello que te invito a que escribas, que sé que te mueres de ganas...
Sigue con salud,
S.