jueves, 23 de octubre de 2008
jueves, 9 de octubre de 2008
domingo, 7 de septiembre de 2008
La voz de Eugenio
Querido S.:
ya habrás leído la noticia acerca de la nueva progresistada de Garzón. No me canso de admirar el efecto de la propaganda más lerda en la gente: cómo el sectarismo, la manipulación y el victimismo calan en ella y se asientan en el imaginario colectivo como verdades, más aún, como verdades silenciadas hasta ahora. La rentabilidad de ser víctima, el chantaje sentimental al que somete a los demás, es explotada hábilmente por la izquierda. En el libro de Muñoz Molina que te recomendé en la anterior entrada, Sefarad, se habla de la figura real de Willi Münzenberg, un obrero alemán que dirigió todas las campañas publicitarias de la URSS: orquestaba eventos como recogidas de fondos para orfanatos, para la lucha contra el fascismo, o lo que fuese, y se encargaba de que tuviesen un aura noble, un prestigio moral que atrayese a los intelectuales, a quienes Münzenberg llamaba los inocentes. Es gracias a esa ingenuidad de las supuestas "luces" del pensamiento que los terrores comunistas siguen siendo en buena parte desconocidos.
Pero de lo que quería hablarte es de la sorprendente y lúcida figura de Eugenio de Azcárraga, que descubrí en el blog de Xavier Pericay. Un testimonio de primera mano de la burda e interesada simplificación a la que Zapatitos&Co. someten la Historia.
Un abrazo.
Á.
ya habrás leído la noticia acerca de la nueva progresistada de Garzón. No me canso de admirar el efecto de la propaganda más lerda en la gente: cómo el sectarismo, la manipulación y el victimismo calan en ella y se asientan en el imaginario colectivo como verdades, más aún, como verdades silenciadas hasta ahora. La rentabilidad de ser víctima, el chantaje sentimental al que somete a los demás, es explotada hábilmente por la izquierda. En el libro de Muñoz Molina que te recomendé en la anterior entrada, Sefarad, se habla de la figura real de Willi Münzenberg, un obrero alemán que dirigió todas las campañas publicitarias de la URSS: orquestaba eventos como recogidas de fondos para orfanatos, para la lucha contra el fascismo, o lo que fuese, y se encargaba de que tuviesen un aura noble, un prestigio moral que atrayese a los intelectuales, a quienes Münzenberg llamaba los inocentes. Es gracias a esa ingenuidad de las supuestas "luces" del pensamiento que los terrores comunistas siguen siendo en buena parte desconocidos.
Pero de lo que quería hablarte es de la sorprendente y lúcida figura de Eugenio de Azcárraga, que descubrí en el blog de Xavier Pericay. Un testimonio de primera mano de la burda e interesada simplificación a la que Zapatitos&Co. someten la Historia.
Un abrazo.
Á.
martes, 12 de agosto de 2008
Al fútbol con Sylvie Meis
Querido S.:
En ocasiones, los periodistas deportivos intentan congraciarse con los que los odiamos y nos ofrecen auténticas noticias:
En ocasiones, los periodistas deportivos intentan congraciarse con los que los odiamos y nos ofrecen auténticas noticias:
Un abrazo.
Á.
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Jamonas
lunes, 9 de junio de 2008
Ruralogía. Pedrucu superstar
Querido S.:
Con dos cojones y un palo. En su dirección de Youtube podrás encontrar vídeos varios del paisano; te recomiendo “Meando en albarcas” y “Enseñando a la segadora”.
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Ahí tienes al macho montañés. Un saludo.
Á.
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Engendros
sábado, 31 de mayo de 2008
Pokero dándolo todo
Querido S.:
A los ignorantes que no saben nada de la sociedad en que vivimos, la palabra “pokero” no les dirá nada. Si digo que pokero es sinónimo de “bakala” o “cani”, ya se aclara la cosa. Todos nos hemos topado con especímenes así, durante el día dando la tabarra con la música a todo cisco en sus mierdacoches tuneados, y por la noche con unas engrasadas de miedo bailando la mandíbula a todo trapo. Mascando chicle sin nada en la boca, que decía aquél.
En el post anterior me olvidé de incluir una imagen de la mami que me ha enamorado últimamente: Famke Janssen, bellísima holandesa a la que recordarás por su papel de Jean Grey en las pelis de X-Men. ¿Quién diría que tiene 43 años?
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Engendros
jueves, 29 de mayo de 2008
El fulgor de la experiencia. Sobre las mamis
Cuando uno está en la escuela y empiezan a sobrevenirle los picores propios de la pubertad, se fija en las compañeras de clase de otra manera. Ciertas partes del cuerpo femenino adquieren redondeces misteriosas y atrayentes. Uno se descubre espiando los movimientos descuidados de la vecina de pupitre, vigilando con ansia el vaivén creciente del pecho, deseando atrapar con muchas manos y morder las caderas insolentes. Ahí comienza una época pajera como no habrá otra en la vida. Todo tiene el aura irresistible y un poco vergonzante de lo radicalmente nuevo. Entre confusión y ocultamiento, se inicia la travesía de descubrimiento del cuerpo propio y ajeno.
¿Y qué nos atrae tanto de estas mujeres? ¿A qué edad una mujer se transmuta en una mami? Evidentemente, esta categoría va cambiando con la edad. De adolescentes, incluso una universitaria se nos antoja madura. Posteriormente, consideraremos mamis a las mujeres que superen los 30. De momento no puedo avanzar más en el asunto, pero sospecho que cuando tenga 40 todo esto dará un vuelco y me fijaré como un águila en las de 20. Y desearé que las jóvenes busquen papis…
* * *
Artes de ser maduro
Todavía la vieja tentación
Todavía la vieja tentación
de los cuerpos felices y de la juventud
tiene atractivo para mí,
no me deja dormir
y esta noche me excita.
Porque alguien contó historias
de pescadores en la playa,
cuando vuelven: la raya del amanecer
marcando, lívida, el límete del mar,
y asan sardinas frescas
en espetones, sobre la arena.
Lo imagino enseguida.
Y me coge un deseo de vivir
y ver amanecer, acostándote tarde,
que no está en proporción con la edad que ya tengo.
Aunque quizá alivie despertarse
a otro ritmo, mañana.
Liberado
de las exaltaciones de esta noche,
de sus fantasmas en blue jeans.
Como libros leídos han pasado los años
que van quedando lejos, ya sin razón de ser
-obras de otro momento.
Y el ansia de llorar
y el roce de la sábana, que me tenía inquieto
en las odiosas noches de verano,
el lujo de impaciencia y el don de la elegía
y el don de disciplina aplicada al ensueño,
mi fe en la gran historia...
Soldado de la guerra perdida de la vida,
mataron mi caballo, casi no lo recuerdo.
Hasta que me estremece
un ramalazo de sensualidad.
Envejecer tiene su gracia.
Es igual que de joven
aprender a bailar, plegarse a un ritmo
más insistente que nuestra experiencia.
Y procura también cierto instintivo
placer curioso,
una segunda naturaleza.
JAIME GIL DE BIEDMA, Poemas póstumos.
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Jamonas
jueves, 8 de mayo de 2008
1 de septiembre de 1939
Faces along the bar
Cling to their average day:
The lights must never go out,
The music must always play,
All the conventions conspire
To make this fort assume
The furniture of home;
Lest we should see where we are,
Lost in a haunted wood,
Children afraid of the night
Who have never been happy or good.
Los rostros en la barra
se aferran a su jornada mediocre:
las luces no deben apagarse nunca,
la música siempre debe sonar,
todas las convenciones conspiran
para hacer que este fuerte adopte
el mobiliario del hogar;
no sea que veamos dónde estamos,
perdidos en un bosque encantado,
niños asustados de la noche
que nunca han sido buenos ni felices.
Querido S.:
El 1 de septiembre de 1939 Alemania invade Polonia y comienza la Segunda Guerra Mundial. Nazis y comunistas se unen para despiezar un país entero y mostrar así la raíz idéntica de ambos movimientos, aunque buena parte de la izquierda occidental no se haya dado cuenta hasta hace bien poco (y algunos ni eso. De ahí viene la necesidad de libelos como Koba el temible).
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W. H. Auden
viernes, 18 de abril de 2008
La adolescencia traicionada
Querido S.:
En 1984 Sergio Leone rodó su última película. Con ello llevó a cabo un proyecto acariciado largamente y, además, creó la mejor de sus obras. En verdad, sorprende que el barroco cineasta autor de westerns tan memorables como La muerte tenía un precio (1965), El bueno, el feo y el malo (1966) o Hasta que llegó su hora (1968), sea el mismo que filma la explosión de nostalgia de Érase una vez en América (1984). En esta última, desplaza su mirada del lejano oeste al barrio judío de Nueva York para hablarnos como nadie de la iniciación a la vida, la amistad, el descubrimiento del amor, la traición, la añoranza y, sobre todo, la fidelidad.
Noodles (Robert de Niro) es un gángster neoyorquino que se atiborra de opio en Chinatown. El remordimiento le desgarra: ha traicionado a sus amigos creyendo ayudarles y todos han muerto por ello. Perseguido a causa de su traición, sale de Nueva York, tal vez para siempre.
Pronto la banda crece con la llegada de un nuevo miembro, Max (James Woods, ahí tienes a Shark todo joven). Noodles y él se convierten inmediatamente en los mejores amigos y, como pasa siempre con las afinidades profundas, su mayor rival. Al mismo tiempo que el mejor amigo, surge el primer amor: Noodles se enamora para siempre de Deborah (Elizabeth McGovern, y
Muy pronto la historia se centra en Noodles y Max y deja al resto de la banda en un segundo plano. Un punto de inflexión importante es la entrada de Noodles en la cárcel. A su salida, doce años después, sus socios habrán continuado con el negocio y le habrán reservado fielmente su parte y su puesto. Pero el mundo y sus amigos han cambiado más de lo que Noodles puede suponer. Max hace crecer a la banda a pasos agigantados con golpes cada vez mayores. El reencuentro con Deborah también es amargo. Noodles prepara una cita de princesa (“-¿Llevas mucho esperando?. – Toda la vida”) al compás de “Amapola” la canción de ambos desde que Noodles la espiara mientras ensayaba ballet. Ella también sigue enamorada de él pero quiere seguir con su carrera de actriz, llegar a lo más alto. Desde su salida de la cárcel, lo que será toda la fuente de las desgracias de Noodles es su fidelidad a la banda que él dejó de adolescente, a los amigos y al amor que conoció entonces. Para él todo es aceptable mientras estén todos juntos, lleva la mentalidad de barrio inscrita en él. Pero mientras su juventud quedó truncada por la cárcel, sus amigos siguieron creciendo. Él se aferró a su vida anterior para poder resistir la reclusión; sus amigos continuaron con sus vidas. Esa fidelidad le valdrá 30 años de dolor.
Hay un enorme parecido entre Max y Deborah. Ambos son ambiciosos, ambos tienen a Noodles como una figura fundamental en su vida (su mejor amigo y su gran amor), y ambos lo dejan atrás para seguir con sus planes.
Mención aparte merece, como suele, la banda sonora de Ennio Morricone, una de las más emotivas de su autor junto con La Misión. Aquí te dejo el tema de Deborah para que lo disfrutes. Creo que Érase una vez en América es mi película favorita, o casi. Para mí supera a los Padrinos o cualquier otra película de gángsters. Son casi cuatro horas de película que merecen la pena.
* * * *
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Ennio Morricone,
Peliculones,
Sergio Leone
miércoles, 16 de abril de 2008
La frase
Dedicado a Fulgen, ¡ay los gaticos!
transvasar.
(De trans-, de una parte a otra, y vaso).
1. tr. Pasar un líquido de un recipiente a otro.
Según la ministra, esto se arreglará “sin ningún tipo de trasvase”. ¿Entonces no van a llevar agua a ningún lado? Mal lo pueden arreglar así. Evitando cualquier reminiscencia que recuerde a la política del PP, lo peor de este asunto es que realmente se quedará en una aportación puntual y todo seguirá igual que antes, se le pone una tirita a la hemorragia y a correr.
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Zapatitos
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