Querido S.:
Dos noticias sobre un par de series imprescindible. Por un lado, Sons of Anarchy, de la que te hablé hace tiempo: una imponente saga acerca de una banda de moteros que lucha por controlar todos los negocios (ilegales) de un pueblo californiano. Parece ser que hasta los de la selección de fútbol la ven.
Y, por otro lado, los nórdicos, siempre a la vanguardia de las iniciativas sociales y políticas, han creado un partido que exige a todo aquel que quiera la alcaldía de Reikiavik el visionado íntegro de The Wire. Y nosotros con Los hombres de Paco.
Dos noticias sobre un par de series imprescindible. Por un lado, Sons of Anarchy, de la que te hablé hace tiempo: una imponente saga acerca de una banda de moteros que lucha por controlar todos los negocios (ilegales) de un pueblo californiano. Parece ser que hasta los de la selección de fútbol la ven.
Y, por otro lado, los nórdicos, siempre a la vanguardia de las iniciativas sociales y políticas, han creado un partido que exige a todo aquel que quiera la alcaldía de Reikiavik el visionado íntegro de The Wire. Y nosotros con Los hombres de Paco.
