sábado, 13 de diciembre de 2008

Año y pico más tarde: “My Blueberry Nights”


Una parte considerable del mejor cine que se filma hoy día viene de Asia. Directores como Kim Ki-Duk o Zhang Yimou nos muestran películas absolutamente personales, con un mundo diferenciado y coherente. De todos ellos mi favorito es el honkonés Wong Kar-Wai, del cual se estrenó ayer en España, con más de un año de retraso, My Blueberry Nights.


Wong ha entrado en el siglo XXI en un momento de auge creativo; todos los motivos que aparecían en sus primeras películas (la visión estetizante del Hong-Kong de los 60, la caracterización de ciertos momentos con la música, la muestra del amor a través de elipsis temporales…) se condensaron con brillantez en dos obras maestras: Deseando amar (In The Mood For Love, 2000) y 2046 (2004). Ambas comparten personajes ( y actores), tiempo y lugar, temas… Y hay que resaltar, especialmente, la extraordinaria banda sonora no sólo de estas dos películas, sino de toda la filmografía de este director. Como muestra, te dejo el tema I´m In The Mood For Love de Bryan Ferry (que no sé por qué cojones no sale en la banda sonora) y una maravilla que no debes perderte: la versión del gran bolero Perfidia interpretada por la orquesta de Xavier Cugat (con algunos arreglos, si no me equivoco).

Si todas sus películas anteriores fueron de realización asiática, para My Blueberry Nights cruzó el Pacífico y realizó un film ambientado en Estados Unidos, con música esencialmente de jazz y actores occidentales: Norah Jones (autora en parte de la banda sonora), Jude Law, Natalie Portman, David Strathairn (al que recordarás de Buenas noches y buena suerte), Rachel Weisz… Si las en las películas que he mencionado antes los hechos se desarrollaban preferentemente en pensiones y hoteles, ahora nos trasladamos a sitios más americanos: restaurantes de comida rápida, bares, incluso a Las Vegas, donde vemos a una Natalie Portman jugadora profesional sin mucha suerte.


En My Blueberry Nights se entrecruzan varias historias, sirviendo como hilo conductor el personaje de Norah Jones, Elizabeth, una chica que tras un desengaño amoroso inicia un peregrinaje en busca de sí misma. Conoce en primer lugar al dueño de un restaurante, Jeremy (Jude Law), quien se enamora de ella y recibe las postales que ella le va mandando desde los distintos sitios en los que va a dar. Elizabeth cambia de ciudad y, aquejada de un insomnio crónico, trabaja de día en un restaurante y de noche en un bar. En ambos sitios coincide con Arnie (David Strathairn), guardia de tráfico de día y de noche un borracho impenitente, incapaz de olvidar el abandono de su mujer. La historia de Arnie me parece la más interesante de todas, remarcada además por una extraordinaria interpretación de Strathairn que deja muy atrás al resto de actores. Elizabeth se dirige esta vez a Las Vegas, donde traba amistad con Leslie (Natalie Portman), jugadora profesional, como ya te he dicho.


No puedo contarte mucho más ya que vi la película en el ordenador hace varios meses, cansado de esperar a que la estrenasen en el cine. Manda huevos que uno de los directores más importantes y prestigiosos tenga que esperar más de un año a que estrenen su película. ¡Y eso que se supone que es su peli más “comercial”, al estar realizada por primera vez en occidente! En fin, como valoración general puedo decirte que no me parece a la altura de 2046 pero aún así es un film excelente, con momentos inolvidables, especialmente en la historia de Arnie. La banda sonora como de costumbe es muy emotiva. Así que para resarcirte de todas las putas mierdas que habrás visto últimamente en el cine (porque te gustan, lo sé) vete a ver este peliculón ,que al menos habrás invertido bien los 5 ó 6€, o la hostia que te den en Madrid por una entrada.


POSDATA: ahora que caigo en que Jude Law y Natalie Portman aparecen en esta peli, aprovecho para dejar pública constancia de lo escombro que me pareció Closer. ¡Vaya basura de guión y qué sobreactuaciones! Lo único bueno era ver a la Portman haciendo de stripper.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Un recuerdo para Guido Crepax

Curioseando por aquí y por allá, me encuentro con varios comentarios a la obra de Guido Crepax, clásico imprescindible del cómic europeo. Autor de algunos de los cómics eróticos más memorables y de un icono de pelo corto: Valentina, de quien Norma ha publicado un tomo recopilatorio hace poco. Me remito, en fin, a lo que escribió Rafael Marín en su blog (quien, por cierto, lamentó hace poco la muerte de otro grande de la historieta: Lauzier) y quede esto como un pequeño homenaje.








martes, 2 de diciembre de 2008

Si Obama les secuestra...


Si no recuerdo mal, empecé a leer El Jueves a los 13 ó 14 años. Aquella mezcla de actualidad, humor salvaje y picaruelas desnudas es una granada de fragmentación para alguien de esa edad (gran pregunta: ¿por qué a las chicas la historieta que más les gustaba era Clara de noche, sobre las vicisitudes de una puta? Se admiten hipótesis). Lo dejé unos años después porque me parecía repetitivo y falto de ideas. Salvo algunas excepciones (pienso sobre todo en Pedro Vera, esa bomba de barbarie y humor que pare cada semana Ortega y Pacheco) los autores nuevos no me gustaban ni poco ni mucho. Me daba la impresión de que la revista estaba en una etapa de decadencia.


Y he aquí que en un año tenemos varias portadas polémicas que devuelven la publicación al candelero. La primera fue la de los príncipes haciendo uso, que les costó 3000 aurelios. Después otra con la Duquesa de Alba que casi les cuesta otro proceso ( el juez la desestimó; ¿así que la Casa Real sí pero la de Alba no, eh?) y ahora una con nuestro querido negrito Obama que ha llamado la atención hasta en Estados Unidos. Me remito a los comentarios que hace Álvaro Pons en su imprescindible La cárcel de papel. Esperemos que estos muchachos sigan así y nos sigan proyectando internacionalmente (aunque sea para mal).


sábado, 29 de noviembre de 2008

Crear la ley: “Appaloosa”


Ayer fui a ver Appaloosa, un western dirigido y protagonizado por Ed Harris. Desde el comienzo se encuentran los elementos que nos cautivan de las películas del género: tiroteos, los vastos espacios americanos, unos pacificadores que han de imponer la ley… Y una pareja protagonista extraordinaria: Ed Harris y Viggo Mortensen; sólo por ellos merecería verse la película. Hay algunos actores que imprimen carácter a todo lo que interpretan, con gestos y miradas dejan una perceptible marca de profundidad en el personaje. Se me ocurren ahora los nombres de Samuel L. Jackson o Ben Kingsley, y, por supuesto, Harris y Mortensen.

En un pequeño pueblo de Nuevo México, Appaloosa, un ranchero, Randall Bragg (Jeremy Irons), impone sus normas secundado por sus matones. Cuando asesina al sheriff y a sus dos ayudantes, las autoridades del pueblo contratan a dos famosos pistoleros, Virgil Cole y Everett Hitch (Harris y Mortensen), para que hagan respetar la ley. Cole toma la estrella de sheriff y busca la manera de encarcelar a Bragg.


La película entera me parece una extraordinaria parábola sobre la legalidad, sobre cómo se crea y se legitima el derecho. Al comienzo prevalece la ley del más fuerte: Bragg es el que controla las pistolas y, por tanto manda él, pero ese poder le es arrebatado por Cole. Hay una escena que me parece reveladora: cuando Cole y Hitch llegan al pueblo, Cole hace firmar un papel a las autoridades del mismo para que le concedan plenos poderes: a partir de ahí, su palabra es ley. Es similar a la figura del dictador perpetuo que había en la República romana: alguien que durante un tiempo acumula todos los poderes con el fin de acabar con un estado de excepción. Los métodos de Cole son similares a los de Bragg, fuerza contra fuerza. Pronto surge la pregunta: ¿quién vigila a los vigilantes? ¿Son ilegítimos los abusos de Bragg y sus lacayos pero no los de Cole y Everett? Lo que ocurre más tarde (no te destripo la peli) es un excelente ejemplo de cómo funciona una democracia, a base de amiguismos y tráfico de influencias. Pero los territorios del Oeste son una parte reciente de los Estados Unidos, y en ellos aún rige la ley de las pistolas.

El elemento romántico lo encarna Allison French (Renée Zellweger, vaya pus), una viuda que no tiene reparo en cambiar de hombre mientras la mantenga y proteja. Como “cabalgadura” (que dirían en Alatriste) de Mortensen aparece Ariadna Gil, al igual que la peli de nuestro querido capitán. Yo a este hombre ya no le imagino sin bigote y sin Ariadna Gil al lado.

Así que, como diría Cándida, mu bonita, vaís a vella.

Un saludo.

* * *

“Y todo esto quiere decir una cosa sobre todo: que Holocausto se está preparando en una o en muchas partes, e incluso que se está llevando a cabo, que no es historia, sino una peste que puede enfermarnos; que basta para ello que no queramos “saber” o nos dediquemos a poner tiestos con geranios, es decir, cortinas de humo y justificación, cortesía y “comprensión” con la violencia. Es suficiente con que aceptemos la violencia y el horror, el aplastamiento del hombre, en suma, una sola vez para que ya cualquier honorable “Fundación Hackenholdt” pueda enrolarnos como honorables miembros y convertirnos en el doctor. Ninguno de nosotros está libre del contagio.” JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO, Ni venta, ni alquilaje.


viernes, 28 de noviembre de 2008

Mundo viejuno

Muchas felicidades, chaval. Ya son veinti… ehhh… Bueno, no sé cuántos son, veintitantos tocinos. Y felicito con retraso para seguir con la tradición (y porque no cogías el teléfono). Toma el regalo en todo el hocico.

domingo, 7 de septiembre de 2008

La voz de Eugenio

Querido S.:

ya habrás leído la noticia acerca de la nueva progresistada de Garzón. No me canso de admirar el efecto de la propaganda más lerda en la gente: cómo el sectarismo, la manipulación y el victimismo calan en ella y se asientan en el imaginario colectivo como verdades, más aún, como verdades silenciadas hasta ahora. La rentabilidad de ser víctima, el chantaje sentimental al que somete a los demás, es explotada hábilmente por la izquierda. En el libro de Muñoz Molina que te recomendé en la anterior entrada, Sefarad, se habla de la figura real de Willi Münzenberg, un obrero alemán que dirigió todas las campañas publicitarias de la URSS: orquestaba eventos como recogidas de fondos para orfanatos, para la lucha contra el fascismo, o lo que fuese, y se encargaba de que tuviesen un aura noble, un prestigio moral que atrayese a los intelectuales, a quienes Münzenberg llamaba los inocentes. Es gracias a esa ingenuidad de las supuestas "luces" del pensamiento que los terrores comunistas siguen siendo en buena parte desconocidos.

Pero de lo que quería hablarte es de la sorprendente y lúcida figura de Eugenio de Azcárraga, que descubrí en el blog de Xavier Pericay. Un testimonio de primera mano de la burda e interesada simplificación a la que Zapatitos&Co. someten la Historia.

Un abrazo.

Á.

martes, 12 de agosto de 2008

Al fútbol con Sylvie Meis

Querido S.:
En ocasiones, los periodistas deportivos intentan congraciarse con los que los odiamos y nos ofrecen auténticas noticias:
Supongo que ya conocerás a Sylvie Van der Vaart, de soltera Sylvie Meis, que me dejó el otro día noqueado en la presentación de su marido en el Madrid. Hay futbolistas con mujeres muy guapas (bueno, casi todos, puto dinero) pero a ésta le doy el 10. Mis amados periodistas deportivos, que a veces son clarividentes como ellos solos, olfatearon inmediatamente dónde estaba la relevancia del asunto.
Si ella sigue los partidos del Madrid para ver a su marido (los cojones le va a gustar el fútbol) nosotros los seguiremos para verla a ella. Esa sonrise merece un seguimiento exhaustivo y supongo que la morralla del periodismo patrio no me defraudará. Para ir abriendo boca, aquí tienes el vídeo de una sesión de afotos.

Posdata: una recomendación literaria: Sefarad de Antonio Muñoz Molina. Y absolutamente imprescindible y estremecedor: La noche; El alba; El día de Elie Wiesel. Y dediquemos un sentido pensamiento a una de las memorias más lúcidas del siglo: Alexander Sholzenitsin. Como ves, te doy una de cal y otra de arena.

Un abrazo.

Á.

lunes, 9 de junio de 2008

Ruralogía. Pedrucu superstar

Querido S.:

Hoy te traigo un ejemplo de lo que es un elemento rural en estado puro; a su lado, el Gañán es una maricona poniéndose un supositorio. Lo he encontrado en el blog de Airnoja y todavía me estoy secando las lágrimas de la tripada risas que me he echado. No me resisto a recopiar el texto:

Me gustan mucho los animales,sobre todo las lleguas y las vacas.Cuanto mas caguen mejor,dame una cuadra llena de mierda hasta los cojones y soy un hombre libre ,me siento lejos de la civilización ,sobre todo por que la cuadra esta en el monte.A todo el mundo que quiera libertad,comprar 100 ö 200 vacas y sabreis lo que es la libertad.Yo llego a la cuadra a las 6 de la mañana y la encuentro de mierda hasta los huevos,entonces es cuando empieza mi libertad.Agarro el badillu,echo 4 juramentos y me pongo a echar moñigas pa tras como un hijoputa,a media mañana tengo media cuadra limpia y a eso de las cuatro de la tarde llego a la otra punta,cual es mi sorpresa cuando levanto la cabeza,miro pa tras y digo me cagon dios a empezar por la otra punta.AMIGOS poner vacas, de 100 pa arriba y sabreis lo que es la libertad.Ahora amigos tenemos en marcha un nuevo proyecto pionero en España,que se va a llamar spa balsa primavera y turismo rural autentico sin mariconadas.Basicamente esta pensado para la gente de ciudad que esta muy estresada y necesitan desconectar un poco de la rutina diaria.La terapia comenzaría con un dia normal en la vida ganadera:Segar 15 tractores de verde a mano en la cuesta de la asomá,Sacar 150 carretillos de abonu de la cuadra por el calce alante y los ultimos 15 metros pasar por una viguetilla de madera con mierda seca de hace quince años hasta llegar al estercolero y allí meter un patinazo y entrar de cabeza a la pila.Esparcer 2000kg de quimico a mano en sacos de 50kg,esquilar 300 ovejas !!ah!! se me olvidaba…y arreglar el tractor.Después de todo esto vendría la parte de relajación,que es donde hablariamos de la spa balsa primavera que consiste en un estercolero lleno de balsa donde pasariamos a relajarnos durante 2 horas.Apenas ha comenzado el proyecto y ya tenemos miles de reservas todas de Santander y Madrid,la gente esta muy ilusionada en venir a pasar un fin de semana al campo con los animalitos.Sin duda pensamos que es un proyecto que va a ser de mucha utilidad para toda esta gente que esta super-estresada y necesitan un fin de semana de tranquilidad y relajación.Si quereis mas información podeis entrar en nuestra pagina web: www.paladeabonu.com o bien en la pagina 889 de teletexto(spa-balsa primavera)

Con dos cojones y un palo. En su dirección de Youtube podrás encontrar vídeos varios del paisano; te recomiendo “Meando en albarcas” y “Enseñando a la segadora”.

Con todo esto, he recordado el viejo texto sobre el agrosexual, que también te copio:


Metrosexuales versus Agrosexuales

Leyendo un artículo me encuentro, así, de repente, con que desde hace no más de diez años tenemos entre nosotros a unos seres, raros raros, que la moda se empeña en denominar metrosexuales.

Se dice que son hombres, pero que visten como mujeres, oh!. Que se tiñen el cabello, broncean su piel, usan cosméticos, perfumes, mantienen bien depilado su vello corporal, e incluso no dudan en hacer uso de la cirugía para desarrollar su otro yo más femenino y así, en perfecta armonía con la ambigüedad, ensalzan su imagen en detrimento de la propia identidad con un objetivo claramente seductor y/o sexual.

Vaya, que de lo que se trata es de pillar cacho, como siempre.

En mi pueblo los llamamos mariconas, así, con todas las letras, ma-ri-co-nas.

Claro que según tengo entendido, los metrosexuales son definidos por su caracter urbanita, metropolitano, de ahí el nombrecito. Entonces los donjuanes de provincias, los de interior, ¿deberían denominarse aldeanosexuales, rusticosexuales quizás? Yo más bien me atrevería a acuñar la palabra como agrosexuales para denominar al mozo hortelano que, después de 14 horas con la azada al hombro y las albarcas llenas de barro, se refrota la sobaquera en la acequia, se engalana con la camisa franela de los domingos, se pone "tol pelo patrás" y se va al teleclub del pueblo a echar un tinto pa que le vean las mozas casaderas locales. Y ellas suspiran.

El agrosexual no necesita ir al gimnasio, goza de un bronceado que muchos ya quisieran y lleva una alimentación envidiable que le proporciona un buen aspecto físico. El agrosexual desarrolla un instinto cazador para el fin de semana, cultivado en sus largas horas de soledad en el campo o entre su ganadería. El agrosexual da una gran importancia a su apariencia física cuando sale de cacería, preparando concienzudamente todos y cada uno de los detalles que le asegurarán el éxito con las zagalas en edad de merecer. El agrosexual es una bestia imparable en el erial del amor y la seducción, es una mezcla entre la trogloditez del macho en celo y el amante trovador, poeta de verso tullido y entrecortado. El agrosexual es directo, implacable, un triunfador con los bolsillos repletos de billetes capaz de embaucar a las más difíciles hembras. El agrosexual nunca se va de vacío, nunca se queda en blanco ni a dos velas. El agrosexual no tiene reparos en descargar su preciosa mercancía en algún club de vuelta al pueblo, y presumir de ello, incluso. El agrosexual no necesita vestir como una nena y siempre marca paquetón. El agrosexual no se molesta si le confunden su hombría, es más, le gusta presumir de su inexistente homofobismo. El agrosexual se rodea de tipos no-agrosexuales que le parten la cara ipso facto a aquel que puso en entredicho su masculinidad. El agrosexual en resumen es un líder, un triunfador en todos los campos que no tiene que adaptarse al medio, ya que consigue que el medio se adapte a si mismo. El agrosexual no necesita ir por la vida demostrando nada a nadie puesto que tiene tierras, un gran Mercedes, paga rondas de cubatas a los no-agrosexuales y si dice que "siete sin sacarla" nadie duda que, a buen seguro, habrán sido ocho o incluso más.

En las ciudades son conocedores de este tipo agrosexual y han creado su propia versión del galán rural, del Don Juan de pueblo, del seductor aldeano de toda la vida, llamándolo metrosexual, pero vaya, ni puta idea.

Envidia cochina, mariconas!


Ahí tienes al macho montañés. Un saludo.

Á.